La respuesta al entorno
Un proyecto “debe ser una respuesta concisa a la exigencia del lugar, nunca un objeto impuesto, éste debe fundirse con el entorno.” Es decir un dialogo entre lo nuevo y lo preexistente, una hipersensibilidad topográfica donde el paisaje se ve compensado con el edificio y viceversa, esta es la base y punto de partida de todos y cada uno de sus proyectos.
Genial y modesto, Alvaro Siza, nació en el seno de una humilde familia en la pequeña localidad portuguesa de Matoshinhos en 1933, estudió arquitectura en la Universidad de Oporto, por no desmerecer a su padre, ya que lo que realmente quería era convertirse en escultor. En sus comienzos trabajó junto al también arquitecto y profesor Fernando Távora (introductor del movimiento moderno europeo en Portugal, e instructor de Souto de Moura, Alexandre Alves Costa y el propio Siza).